Mi identidad artística se define por un compromiso profundo con el arte figurativo y todo lo que ello implica: la interpretación de la forma, el estudio de la luz y la búsqueda de una mirada propia sobre la realidad. Mi proceso creativo se desarrolla principalmente a través del óleo, una técnica que me permite explorar la materia, los tiempos y la riqueza cromática de una manera única.
Mi formación incluye el tránsito por la Escuela Nacional de Bellas Artes y el aprendizaje en los talleres de diversos artistas plásticos, experiencias que han enriquecido mi búsqueda de nuevas perspectivas. A partir de 2014, traslado este conocimiento a la docencia en mi taller, un espacio donde la transmisión del oficio y la creación personal conviven en un diálogo constante.
